Piden retirar transgénicos

Ven investigadoras imposible detener mezcla del grano transgénico y nativo

Por Diana Saavedra

Un mapa elaborado por científicos mexicanos para ubicar las regiones del País donde existen variedades nativas de maíz, así como sus parientes silvestres, reveló que, prácticamente, en todo el territorio nacional existen centros de diversidad genética del grano.

Las doctoras Elena Álvarez-Buylla, Ana Wegier y Alma Piñeyro, especialistas del Instituto de Ecología de la UNAM, explicaron que estas variedades son clave para contribuir a aumentos de rendimiento, control de plagas a cualquier reto agrícola que se presente, por lo que Sagarpa debería retirar el permiso otorgado a Monsanto para la siembra piloto de maíz transgénico.

"No hay rincón del territorio mexicano que esté libre de variedades nativas. No hay 2 millones de hectáreas que podrían sembrarse con transgénicos sin arriesgar las variedades del País, como lo declaró recientemente el Maestro (Juan) Elvira (titular de la Semarnat)", explicó Álvarez-Buylla.

"Les pedimos, como científicos, a los tomadores de decisiones que revisen la evidencia científica que demuestra, además, que los transgenes tienen una movilidad a través del polen y a través de las semillas de muchos kilómetros de distancia, es decir, no se pueden contener a una siembra que se aprueba en un sitio".

El pasado 8 de marzo, la Sagarpa otorgó un permiso para la siembra de maíz amarillo genéticamente modificado resistente al herbicida glifosato como parte de un programa piloto para el presente ciclo agrícola, con el aval de Semarnat.

"El permiso corresponde a la empresa Monsanto, con una superficie aprobada menor a una hectárea, ubicada en el estado de Tamaulipas", apunta un comunicado de prensa de la Semarnat.

Desde el punto de vista científico hay un riesgo real de movilidad que pone en riesgo la biodiversidad misma, además de que se han documentado riesgos para la salud humana, añadieron las especialistas.

"El glifosato, un agrotóxico asociado a los maíces y algodones transgénicos, produce daños como cáncer o malformaciones al nacer, hay datos experimentales en anfibios y pollos que lo demuestran y estos datos han sido asociados con el aumento de casos de estas malformaciones al nacer en Sudamérica, en todas las poblaciones que están viviendo cerca de las siembras transgénicas", añadió Álvarez-Buylla.

Tanto las toxinas BT así como el glifosato se están acumulando en los cuerpos de agua de Estados Unidos y esto está comenzando a tener consecuencias en la flora, la fauna y a mediano plazo están apareciendo malezas, similares al amaranto, que está aumentando los costos de manejo por lo que ya hay agricultores que están demandando a Monsanto porque tienen que pagar más y no menos como se venía prometiendo.

Finalmente, las investigadoras enfatizaron que los transgénicos no aumentan el rendimiento, pues no están adaptados a las condiciones climáticas y plagas de México, en tanto que hay variantes nativas que podrían utilizarse para cosechar el triple.

Siembras experimentales

De 2009 a la fecha se han recibido 110 solicitudes para la siembra de maíz genéticamente modificado en México en etapa experimental y 11 para programa piloto, lo que suma un total de 121 solicitudes.

Hasta ahora se han otorgado 67 permisos para la siembra de este maíz en etapa experimental, lo que representa el establecimiento de 69.74 hectáreas distribuidas en Sinaloa, Sonora, Chihuahua, Tamaulipas, Coahuila y Durango.

Sólo un permiso se ha otorgado para la siembra piloto, que es el paso previo a su autorización comercial.

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Fecha de publicación: 17-Nov-2011