Enfermos, argentinos que viven en áreas de soya transgénica

Afecta 26 localidades: Damián Verzeñassi

Por Angélica Enciso L. | La Jornada

En 26 localidades de Argentina, donde fueron entrevistadas cien mil personas que tienen en común habitar en la zona de producción de soya transgénica, se encontró que padecen enfermedades de la tiroides, respiratorias y abortos espontáneos, datos que no aparecen en los reportes nacionales.

El estudio es coordinado por Damián Verzeñassi en el área se Ciencias Médicas de la Universidad de Rosario, a quien hace unos días las autoridades le impidieron el acceso a sus archivos. Lo anterior se informó en el foro Ciencia, tecnología y poder, en la UNAM, en el cual estaba prevista su asistencia, pero no viajó debido a esos hechos.

En un video que se presentó en el foro, Verzeñassi explicó que esa investigación se realiza para construir un registro que permita conocer los problemas de salud y las causas de muerte durante los últimos 20 años, mismo periodo que lleva el cultivo de transgénicos.

Problemas respiratorios, de tiroides, abortos espontáneos...

Detalló que al contrario de los registros nacionales, se han detecta- do enfermedades como problemas endocrinos en la glándula tiroides, una presencia crónica de hipotiroidismo. También hay incremento de enfermedades respiratorias, asma, trastornos neurológicos, gente de 65 años con Alzheimer y Parkinson, y casos de abortos espontáneos.

Se trata de elementos que son comunes entre estas localidades; la otra característica es que todas están en medio de la zona de producción de transgénicos, en las provincias Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos y parte de Buenos Aires. En ellas el sistema de producción impuesto por la soya transgénica trastocó los modelos de vida y manejo del territorio. Donde antes había ganado ahora hay cultivos de soya en los que se utiliza glifosato, agroquímico que se cultiva junto con los transgénicos.

En el video, el médico e investigador sostuvo que la prohibición que las autoridades de la Universidad del Rosario le hicieron a él y su equipo para ingresar a sus oficinas es un embate de autoridades que les impiden acceder al material documental de las 26 localidades que ha visitado. Reconoció la reacción internacional ante el hecho, lo cual ocurrió a su regreso de La Haya, después de que a mediados de octubre participó como juez en el Tribunal Monsanto.

En su intervención en el foro, Elena Álvarez Buylla, del Instituto de Ecología de la Unam, recordó que después de que en 2001 se detectó la presencia de transgénicos en los cultivos tradicionales de Oaxaca, pudo ser corroborado en 2002 por el Instituto Nacional de Ecología de la Secretaría de Medio Ambiente. Sin embargo, tres años después los funcionarios lo negaron, al mismo tiempo que la empresa Monsanto anunciaba su avance en el país.