Entrevista a Elena Álvarez-Buylla

Entrevista: Dulce Espinosa | Crónica Ambiental

Entrevista a Elena Álvarez-Buylla, academia.

¿Qué implica que México sea centro de origen de domesticación del maíz?

México es el territorio donde se encuentra la mayor diversidad genética y fenotípica de este cereal, uno de los tres más importantes del mundo y por hoy, el más importante en términos de la cantidad que se siembra y consume en el mundo. Es reservorio de variabilidad genética y fenotípica del maíz, el más importante en todo el mundo gracias a que México diversificó el cereal en cerca de 60 razas y miles de variedades. Es la base etiológica para futuros planes de mejoramiento de diferentes naturalezas, frente a retos ambientales, retos biológicos por plaga que puede enfrentar la agricultura de maíz. Por ello es que México como otros centros de origen y de diversidad de las plantas cultivadas está bajo mandato de convenios internacionales, obligado a resguardar, salvaguardar esta diversidad. Además de estas implicaciones, están todas las implicaciones de índole cultural, económica y social; implica no solamente el hecho de que México es centro de origen y diversidad de este importante cereal, sino que constituye el alimento básico para nuestro país.

¿La introducción de maíz transgénico afectaría la biodiversidad agrícola de México?

Sí, por varias vías. La sustitución tecnológica por afectación de la naturaleza comunal de los acervos y la alteración de las normas socioeconómicas que rigen la posibilidad de mantener esta diversidad a los niveles que se requieren para mantener la diversidad de un centro de origen y diversidad, pero además a los niveles que son aptos para este mejoramiento autóctono en el dinamismo que esto requiere. Además, implica afectaciones en la biología del desarrollo de estos organismos, dado que no podemos evitar el flujo génico de las variedades recombinantes transgénicas a las variedades nativas; van a aparecer en estas últimas. Eventualmente habrá impactos en los rasgos visibles, fenotipos no deseados. Lo que preocupa es que si estas secuencias recombinantes se acumulan en los genomas de las variedades nativas que pueden impactar su desarrollo de manera irreversible.

¿Cuál sería la principal diferencia entre maíces genéticamente modificados y maíces transgénicos?

Un transgénico es un organismo genéticamente modificado, entonces, esencialmente no hay diferencia. Un transgénico como su nombre lo indica, trans-génico es aquel que ha sufrido una recombinación genética en su material hereditario no por medio de una cruza natural con una especie o variedad con la cual se pueda cruzar, sino por medio de métodos de recombinación genética que se llevan a cabo en el laboratorio. Esencialmente son dos formas o dos vocablos que se refieren a la posibilidad de romper las barreras reproductivas mediante los métodos de ADN recombinantes, combinar, valga la redundancia, secuencias de materiales varios, básicamente de ADN, de diferentes especies que normalmente no pueden entrecruzarse como son virus, bacterias, diferentes genes de plantas y animales, para dar lugar a una construcción de ADN recombinante que es introducida al genoma de un organismo que se constituye ya en un organismo genéticamente modificado o un transgénico que va a expresarse, mediante promotores constitutivos. Implica que dirigen la producción de la proteína, el mensajero y luego la proteína de interés biotecnológica a todas las células del organismo y en todo momento durante su desarrollo. Esto es un organismo genéticamente modificado.

¿Cuál sería la diferencia entre transgénicos y las poblaciones locales o nativos de maíces?

La diferencia es muy clara, los transgénicos, son generados en el laboratorios corporativos y están protegidas por derechos de propiedad intelectual a favor de las compañías o corporaciones que las elaboraron. Las variedades nativas son tradicionalmente obtenidas por el mejoramiento autóctono en las propias parcelas de los productores de acuerdo a necesidades localmente definidas. Otro aspecto importante, es que las variedades transgénicas o genéticamente modificadas están protegidas por derechos de propiedad intelectual a favor de las compañías o corporaciones que las elaboraron, quiere decir que estamos introduciendo al ambiente y a los acervos genéticos naturales de la diversidad de maíces nativos, a estas variedades que se pueden entrecruzar puesto que son variedades de la misma especie; se entrecruzan con las variedades nativas de maíz, la especie Zea Mays y esto implica que eventualmente estas construcciones recombinantes son la forma de identificar, para las corporaciones la presencia de las variedades de semillas que están patentadas a su nombre y pueden alterar la naturaleza comunal de los acervos de semillas de las variedades nativas. Pero, otra cosa importante, es qué tanto las variedades nativas tradicionalmente obtenidas por el mejoramiento autóctono, como las variedades mejoradas por métodos clásicos de cruzamiento genético entre variedades y especies que son compatibles reproductivamente. En estas variedades transgénicas se han roto restricciones que no entendemos muy bien, ¿cómo es que se fijan a lo largo de la evolución? y tampoco ¿cuál es la consecuencia de romper estas restricciones? y ¿qué es lo que va a pasar cuando estas construcciones recombinantes por flujo génico que ocurre a través del movimiento de polen a cientos de kilómetros de distancia y de semillas que se mueven a distancias muchos mayores, cuando a través de este flujo génico lleguen a lugares donde están las poblaciones nativas? Entonces se abren una cantidad de incertidumbres muy grandes en términos de cuáles van a ser las consecuencias de estas construcciones recombinantes, una vez que se introgresen en las variedades nativas.

¿Qué nos puedes decir sobre la existencia de insectos y malezas resistentes a OGM? ¿Cómo repercuten en la agricultura? ¿Qué se está haciendo al respecto?

Era de esperarse por los datos previos de evolución de súper malezas y plagas resistentes como resultado de la acción continua de algunos insecticidas o de otro tipo de aplicaciones de agroquímicos por modelos matemáticos que lo predecían. Hoy ya no es una hipótesis es una realidad comprobada en los sitios en los cuales se ha aplicado el uso de estos organismos transgénicos para la agricultura y también de datos experimentales. Hay súper malezas en Estados Unidos que están implicando altísimos costos a los productores, inclusive le han valido algunas demandas a Monsanto. Las plantas transgénicas tolerantes al glifosato, las Roundup Ready y también han aparecido plagas resistentes. En China hay reportes de la evolución, la aparición y el impacto problemático de algunos de estos efectos. Frente a esto ofrecen agrotóxicos aún más potentes en combinaciones.

¿Los transgénicos dañan la salud de las personas?

Hay pocos estudios a largo plazo, que es cuando se espera ver efectos de ese tipo de alimentos, que expresan proteínas recombinantes. Sin embargo, se sabe que los transgénicos acumulan algunos agrotóxicos que están indisolublemente asociados a ellos, como el glifosato, un herbicida usado en más de 85% de las líneas transgénicas de maíz y soya. La OMS lo reconoce como un cancerígeno en animales y en humanos.

El que no haya suficiente investigación, por falta de apoyos económicos, no quiere decir que haya una demostración de inocuidad; es decir, la falta de evidencia, no es evidencia de falta de daño y esto es muy importante. Hay estudios que sugieren que los cerdos alimentados con plantas transgénicas de manera continua tienen impactos en inflamaciones estomacales e intestinales. Otros estudios en ratas fueron cuestionados pero finalmente han sido publicados, después de una revisión estricta por pares. También hay estudios hechos en Austria que muestran un impacto en la fertilidad o estudios epidemiológicos que ahora se asocian al caso del glifosato. Pero también para el caso de la proteína Bt que dan demostraciones de impacto en cuestión de alergias, alteraciones celulares de tipo precancerosas hasta la posible asociación de más de 22 enfermedades que tienen una acumulación que están uno a 100% con el aumento del uso de transgénicos.

En particular, se sospecha del papel desencadenante en el aumento de muertes por estas enfermedades en Estados Unidos, también por el aumento del uso y del posible consumo de glifosato. Están empezando a surgir y acumularse estos estudios que contrario de lo que antes pensamos que el impacto ecológico era clarísimo, incuestionable, sobre todo para los centros de origen, no solamente, también están sustentando estas preocupaciones en términos de su impacto negativo en salud.

¿Los transgénicos podrían convertirse en una alternativa alimentaria a nivel mundial?

Para la alimentación no. Se utilizan principalmente para hacer agronegocio para tener una predominancia tecnológica. Se acaba de demostrar que en la India el aumento drástico en el número de suicidios sí estuvo asociado a este tipo de tenencia tecnológica, que ahorcó económicamente y que canceló las posibilidades de seguir subsistiendo para muchísimas familias que vivían del arroz. El algodón transgénico les fue impuesto con costos de semillas mucho mayores.

No cabe duda que a 20 años de haberse sembrado, los transgénicos han implicado ganancias significativas para muy poquitas firmas corporativas, pero no son la solución ni a los problemas de impacto negativo ambiental de la agricultura. Tampoco implica el aumento de rendimientos ni la solución al hambre. Esta tecnología implica grandes impactos vertidos al ambiente por emisión de gases de efecto invernadero y contaminación de agua. Estos datos ya están demostrados para los casos de pocos países que han adoptado esta tecnología, que son básicamente Estados Unidos, Australia, China, en cierta medida y algunos países de Sudamérica y África.

Informes de la FAO han dejado claro que la única solución al hambre en el mundo es el desarrollo o el fomento de técnicas o sistemas agroalimentarios locales altamente especializados, adecuados a las condiciones de un sitio particular que permiten un uso eficiente en los recursos naturales imprescindibles para la agricultura como son el sustrato, el suelo, el agua, los nutrientes, inclusive el espacio disponible para la agricultura, radiación sola y el agua.

En México tenemos alternativas agroecológicas, altamente especializadas que han demostrado su capacidad de producir alimentos aptos cultural y ambientalmente en diferentes zonas del país. Sistemas como la milpa, un sistema agroecológico, implican la posibilidad de producir alimentos sin impactar negativamente al ambiente y la autonomía y la soberanía en términos de la producción de alimentos. Es muy importante que los alimentos no solamente se produzcan en cantidades suficientes, sino que esto ocurra de manera soberana y adecuada a las culturas, a los ambientes y a las condiciones locales.

¿La información que hay en México sobre transgénicos es suficiente? ¿Está al alcance de los productores y los consumidores?

Se ha hecho un gran esfuerzo por parte de varias organizaciones civiles no gubernamentales, de la misma Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad pero todavía hace falta mucho trabajo. Es importante que la gente esté alerta de alimentos derivados de maíz que proviene de los cargamentos de maíz americano, sudafricanos, es decir de países masivamente transgénicos que producen soya o canola que producen con transgénicos.

¿La introducción de transgénicos pone en juego aspectos fundamentales de justicia social, de auto determinación, de participación política y soberanía nacional? ¿Por qué?

Estos desarrollos transgénicos implican una privatización de los acervos de variabilidad genética y una dependencia tecnológica como se demostró en el caso de la India. En un artículo publicado recientemente demuestran cómo los agricultores hindúes al generar esta dependencia con corporaciones con este manejo monopólico, que estuvieron aumentando los precios de las semillas, cayeron en deudas impagables, pérdida de sus tierras, de sus bases vitales para producir sus medios de vida y esto los llevó al suicidio. El tipo de dependencia tecnológica de esos corporativos monopólicos tan poderosos, implica necesariamente un aumento de precio en la semilla, una polarización en las condiciones de la producción agrícola, llevando a un acaparamiento de las mejores tierras en muy poquitas manos, al empobrecimiento de la gran mayoría de las comunidades campesinas y fomento a la migración al tener que optar por otras formas de vida, abandono de tierras, abandono de formas culturales tradicionales de vivir, de alimentarse. Con ello se aumentan las poblaciones sujetas a condiciones de marginación total de alimentación, de productos chatarra que son también producidos y acaparados en beneficio de pocos intereses corporativos con manejo monopólico. Esto lleva un aumento de la desigualdad e injusticia.

¿Con la producción de transgénicos los campesinos perderían su capacidad de innovación y decisión con respecto a sus propias variedades?

Sí. Es justamente esa capacidad de innovación real probada durante milenios lo que ha permitido la robustez del sistema agroalimentario y la soberanía alimentaria de este país. Por primera vez los maíces en la Revolución Verde fueron seleccionados, en contra de lo ambiental como de lo cultural. Provocaron cierto grado de introgresión de algunos genes o caracteres que fueron favorables, pero los transgenes, estas construcciones recombinantes sí pueden desarticular la integridad genómica y alterar el desarrollo y la integridad de los fenotipos de las variedades de maíz nativo y afectar el carácter comunal de estas variedades.

Por ambos lados, este tipo de tecnologías puede tener un impacto negativo, disruptivo de esta capacidad de recombinación del mejoramiento autóctono, de innovación y de soberanía alimentaria. Por su naturaleza apta no solamente ambiental sino culturalmente en términos del impacto virtual en salud que tienen estos maíces verdaderos, no el maíz botarga que le llamo yo, americano, que simplemente es un contenedor de almidones con un impacto negativo que esto puede tener en el aumento de diabetes y obesidad sino ahora también de agrotóxicos.

¿Cómo han actuado las autoridades nacionales en relación con la investigación sobre transgénicos?

Ha habido un abandono de las instituciones que tradicionalmente asistían a los agricultores y apoyaban la producción campesina como son las instituciones encargadas de promover el mejoramiento de semillas. Se ha abandonado el apoyo a algunas de estas instituciones de investigación para el mejoramiento clásico, un mejoramiento que daba frutos muy importantes. En México tenemos híbridos altamente productivos que no implican el uso de transgénicos. Creo que el gobierno de México, a partir de su viraje hacia las políticas neoliberales, sin duda con la firma del TLC fomentó el abandono completo del campo y con ello se dio pie a una competencia desleal por parte de una agricultura muy subvencionada que es la agricultura americana, al famoso dumpin de granos de muy baja calidad y a un abatimiento en los precios de garantía del grano básico.

¿Qué importancia tendría que México fortaleciera la investigación en relación a transgénicos en nuestro país?

Es cubrir un hueco tecnológico. En realidad debería estar cubierto por el gobierno de México, monitorear la presencia de estos transgenes por medio de tecnologías de ADN recombinantes en cultivos, semillas, granos y en los alimentos que se derivan de los mismos. Yo tendría que estar completamente enfocada en mis investigaciones básicas, pero siento una responsabilidad social con el pueblo de México en términos de que si no lo hacemos nosotros, no hay esta capacidad técnica instalada que debería estar en CIBIOGEM, en las instancias de gobierno que debieran estar comprometidas por ley y por los recursos que reciben del erario público del pueblo de México para hacer este tipo de actividades.

¿Qué haría falta para que los diferentes sectores que están discutiendo sobre las posibilidades y no sobre los transgénicos se pudieran reunir para dialogar respecto a este tema?

Por parte de los académicos yo creo que simplemente, la disposición. Por ejemplo, yo te puedo decir que yo estaría 100% disponible para reunirme con otros colegas para establecer lineamientos tecnocientíficos en torno a una política y a una estrategia agroalimentaria integral y apta para un país megadiverso y centro de origen y diversidad. En términos de las entidades gubernamentales yo creo que hay un cambio de políticas públicas, hacia políticas más enfocadas a la lucha de la soberanía agroalimentaria. Hay compromiso con una producción agroecológica y esto implica sustentable y no destructiva y contaminante del medio ambiente. En términos de las ONG yo creo que han hecho un gran trabajo de aglutinar sus propuestas en diferentes actividades en torno a propuestas integrativas. Han logrado grandes frentes de discusión y de defensa de la diversidad agroalimentaria de México, al lado de organizaciones campesinas. Yo creo que en este ámbito hay una gran calidad y capacidad de articulación. Actualmente se ha dado mucha fuerza a todos los movimientos en favor de esta agrobiodiversidad y soberanía alimentaria.

¿Es voluntad lo que hace falta?

Desde el punto de vista político yo creo que es un cambio de políticas públicas. De una política neoliberal muy enfocada hacia los lineamientos de entidades internacionales como el Banco Mundial y este tipo de entidades que responden a esta lógica neoliberal globalizada hacia metas claras de una política más nacionalista, más soberana y más enfocada a la naturaleza no solo biológica sino cultural de México y hacia una política mucho más justa en ámbito social, más enfocada a la producción agrícola autosustentable. Lo que se requiere también es un cambio estructural de la organización económica.

¿Qué representa el fallo del juez que permite la siembra de maíz transgénico en México?

Tampoco debemos reaccionar de más porque sólo es una campaña para desinformar; este juez no tomó en cuenta los argumentos de la contraparte, sólo los de las empresas y sectores del gobierno federal que están en contubernio, y que son contradictorios entre sí. Claramente es una medida desesperada que preocupa, pero rápidamente la impugnamos, por lo que la situación continúa como antes… los permisos quedan interrumpidos.

Semblanza

Elena Álvarez-Buylla es doctora en Ciencias por la Universidad de California. Ha merecido diversos reconocimientos como: el Premio de Investigación de la Academia Mexicana de Ciencias, Premio Ciudad Capital y el Premio Universidad Nacional. Es investigadora titular del Instituto de Ecología de la UNAM y dirige el Laboratorio de Genética Molecular, Desarrollo y Evaluación de Plantas.