Piden investigadores diálogo en defensa del maíz

Verónica Macías | Fundación UNAM

El maíz es un alimento tradicional que ha marcado por siglos civilizaciones, sin embargo, en México la agricultura campesina y la agrobiodiversidad enfrenta una crisis preocupante, afirma Elena Álvarez Buylla, investigadora del Instituto de Ecología.

En entrevista con Fundación UNAM, indica que el decadente apoyo de las autoridades a los campesinos y la política a favor del maíz transgénico, han provocado una situación de abandono del campo mexicano; así como el fomento de enfermedades relacionadas con la diabetes, el sobrepeso y el cáncer, debido a los glifosatos y tóxicos que tiene, y que la propia Organización Mundial de la Salud ha reconocido son probables cancerígenos para los humanos.

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Mientras que los cada vez más casos de obesidad y sobrepeso son por la sustitución en la dieta del mexicano de este alimento básico que proporcionaba ingesta proteica, calórica y antioxidantes, que previenen enfermedades como el cáncer.

Ante tal escenario, comenta que se llevará a cabo un evento denominado “Diálogos en la UNAM por la Agricultura Campesina y la Agrobiodiversidad para la Soberanía de México”, del 25 al 29 de septiembre en el Jardín Botánico de la UNAM.

La experta menciona la importancia de que tanto la comunidad científica, académicos, autoridades en la materia, y empresarios, dialoguen y den a conocer sus argumentos sobre el apoyo o rechazo del maíz transgénico.

Recuerda que México antes del Tratado de Libre Comercio, era excedentario en la producción del maíz y afirma que el país tiene la capacidad de seguir siéndolo y con un maíz de muy alta calidad.

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En México instituciones como la UNAM ha producido algunos híbridos con alto rendimiento que compiten con los mejores del mundo. Sin embargo, reconoce, se requiere del apoyo del gobierno para los 22 millones de campesinos mexicanos.

Finalmente, dice, que México debe volver a fortalecer su campo y apoyar a los campesinos, pues éstos aún en condiciones precarias continúan produciendo cerca del 40% del maíz que se consume en el país, y que se cultivan en condiciones que no destruyen a la naturaleza y biodiversidad.