Designan al Jardín Etnobotánico de Oaxaca en el tercer sitio del top ten

El Jardín Etnobotánico de Oaxaca, iniciativa de Francisco Toledo y el Patronato para la Defensa y Conservación del Patrimonio Cultural y Natural de Oaxaca (Pro-Oax), acaba de ser reconocido por el Consejo Canadiense de Jardines (CGC, por sus siglas en inglés) en la lista del Top ten gardens in North America worth traveling for (uno de 10 jardines en América del Norte que vale la pena visitar).

Somos el único jardín botánico del país abierto al público que recibe este reconocimiento, expresa su director fundador Alejandro de Ávila. De México también fue reconocido Las Pozas, en Xilitla, San Luis Potosí, espacio de vegetación natural con esculturas surrealistas de Edward James.

En la página web del CGC, el Jardín Etnobotánico de Oaxaca aparece en tercer lugar de la lista de espacios seleccionados, después del Chicago Botanic Garden y el Dr. Sun Yat-Sen Classical Chinese Garden, en Vancouver. Las Pozas ocupan el séptimo sitio.

El turismo es la cuarta industria mundial, y de ella forma parte significativa el que se desarrolla gracias a los jardines.

Según el experto Richard Benfield, más personas visitan jardines en Estados Unidos que las que acuden a Disneylandia y Disneyworld combinados, y más que los que visitan Las Vegas al año. El presente reconocimiento se otorga a espacios que se han distinguido en el desarrollo y la promoción de la experiencia jardinesca como atracción turística.

El Jardín Etnobotánico ocupa 2.32 hectáreas y su terreno fue parte de la huerta del antiguo Convento de Santo Domingo –hoy Centro Cultural Santo Domingo– construido en los siglos XVI y XVII.

Desde mediados del XIX y hasta 1994 sirvió de cuartel. En 1993, Francisco Toledo y la asociación civil Pro-Oax propusieron convertir el terreno en jardín.

Toledo participó en el diseño

El 10 de noviembre de 1994 se publicó en el Diario Oficial de la Federación un acuerdo para retirar del servicio de la Secretaría de la Defensa Nacional el antiguo convento y destinarlo al gobierno local, como un espacio para crear un jardín botánico.

El diseño del jardín es obra de Toledo, Luis Zárate y De Ávila. El Patio del Huaje y la fuente La sangre de Mitla son obra de Toledo, mientras la fuente Espejo de Cuanana y las esculturas que modifican el nivel y la dirección del agua en el canal son de Zárate. El jardín muestra obras en madera y piedra de los artistas Jorge DuBon, José Villalobos y Jorge Yázpik.

Como particularidad, exhibe en vivo cientos de especies vegetales, todas originarias de Oaxaca. Comenzamos a plantarlas en julio de 1998. Las plantas provienen de diferentes regiones del estado, tanto de climas áridos como húmedos, de las zonas tropicales bajas y de las áreas montañosas templadas y frías. El jardín representa la gran diversidad de climas, formaciones geológicas y tipos de vegetación que caracterizan al estado, explica De Ávila.

Oaxaca no sólo es la entidad donde viven más grupos étnicos y se hablan más lenguas indígenas, también es el estado donde existen más especies de plantas y animales, muchas de las cuales han dado inspiración estética y estímulo intelectual a las personas de allí a lo largo de 12 mil años, además de servir como comida, leña, fibras, medicinas, condimentos y colorantes, añade el director.

La determinación etnobotánico se debe a que las plantas elegidas poseen significado cultural. Además de colectar, plantar, cuidar y propagar plantas oaxaqueñas, en el jardín se hace trabajo de investigación, educación y conservación de la flora del estado. Se cuenta con un vivero, un banco de semillas, un herbario y una biblioteca especializada en la que el público puede consultar información acerca de la flora, vegetación, ecología, historia natural y etnobiología de México y el mundo.

Con información de La Jornada