Mediante la Declaración del Milenio de 2000, los 189 Estados Miembros de las Naciones Unidas se comprometieron a redoblar los esfuerzos para erradicar la pobreza en el mundo. Se establecieron así los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), cuyas metas deberán alcanzarse en 2015, tomando como año base 1990. La sostenibilidad ambiental se incluye en esos Objetivos debido a su importancia en la lucha contra la pobreza, la salud, la igualdad de género y los demás componentes del desarrollo. Las metas asociadas al cumplimiento del séptimo Objetivo buscan incorporar los principios del desarrollo sostenible en las políticas públicas, reducir la pérdida de recursos naturales y diversidad biológica, frenar la contaminación de la atmósfera, aumentar el acceso a los servicios de agua potable y saneamiento y disminuir el número de habitantes de tugurios.