Presentación del libro de Steven Druker “Genes alterados, verdad adulterada”

Presentación del libro de Steven Druker

“Genes alterados, verdad adulterada”

(Cómo la empresa de los alimentos modificados genéticamente ha trastocado la ciencia, corrompido a los gobiernos y engañado a la población)

Editorial Clear River Press, 2015.

14 Capítulos, 524 páginas

Es un libro profundamente pertinente a la seguridad, soberanía e inocuidad alimentarias de México en el siglo XXI. A pesar de que México es parte  de una de las cinco regiones más biodiversas del mundo, se ha iniciado ya el  proceso de transgenización de su agricultura. Los pasos de este proceso replican la experiencia de los EEUU a partir de los años 1980s.

El autor del libro relata y documenta, magistral y exhaustivamente, el cómo ese proceso de transgenización de los alimentos de los EEUU ha involucrado a consorcios transnacionales norteamericanos, a la FDA (Administración de Medicamentos y Alimentos) —contraparte de COFEPRIS de México— al Ejecutivo Federal, a miembros de la comunidad científica estadounidense y a Instituciones Científicas prestigiosas.  Señala que estos actores se confabularon para burlar la Ley, distorsionar la verdad científica, y para  engañar al pueblo norteamericano y a su Congreso.

Abogado de profesión, el autor del libro fundó la “Alianza para la Bio-Integridad” (Asociación Civil) y logró la colaboración del Centro Internacional de Evaluación de Tecnologías, y también logró formar una coalición  de expertos científicos renombrados de cinco universidades de los EEUU y de un distinguido grupo de líderes espirituales que se oponían al uso de alimentos transgénicos.  Estos dos grupos participaron como firmantes de la demanda contra la FDA que se presentó ante el Tribunal Federal del Distrito de Washngton, DC., en mayo de 1998. Como resultado inmediato de esta demanda, la FDA recibió la orden de entregar a los demandantes copias certificadas de todos sus archivos internos relacionados con los alimentos transgénicos. El archivo constó de 44,000 páginas de informes, mensajes y memoranda. Tal fue una fuente muy central de información sobre el caso.

Se constató que la FDA había quebrantado las leyes de seguridad alimentaria, evitando que los nuevos alimentos transgénicos fueran sometidos a rigurosos ensayos de largo plazo. El autor señala que la FDA ocultó y negó las preocupaciones de sus propios científicos sobre los resultados de sus investigaciones e informó erroneamente sobre los hechos. El público estadouniense no fue alertado sobre los riesgos asociados con su consumo. Se permitió la comercialización de los alimentos transgénicos con pruebas de inocuidad que la misma industria proporcionó a la FDA.

El segundo gran actor del crecimiento de la industria transgénica beneficiada por el fraude de la FDA está integrado por consorcios multinacionales de semilla, por sus científicos en nómina y por  colaboradores en diferentes universidades, además con el sistema de puertas revolventes entre la industria y las agencias del gobierno responsables de la regulación de los alimentos y los cultivos transgénicos.

Entre todos los actores se ha construido mitos sobre la confiabilidad y exactitud de la Ingeniería Genética, nueva biotecnología del futuro. Ella aportará medicamentos accesibles en gran escala, alimentos inocuos al consumo humano y animal y benéfico al medio ambiente y lo hará con menor riesgo que los procedimientos tradicionales. Será la fuente principal para alimentar la población del planeta en la carrera entre el crecimiento de la población mundial y la producción de alimentos.

Han construido una autocracia comercial que concentra poder económico como los hoyos negros, cuyas ondas gravitacionales atrapan a instituciones científicas, científicos, productores y a no pocos servidores públicos del más alto nivel.

El autor del libro aborda, partir del análisis sobre desarrollos científicos y tecnológicos, a cada uno de aquellos mitos y los confronta con las evidencias dearrolladas independientemente por la comunidad científica mundial. La autocracia comercial, haciendo uso de su poder político del más alto nivel ha satanizado la obra de los autores que han obtenido y publicado resultados contradictorios a los mitos. El pecado capital es lo que ponga en duda la infalibiidad de la Ingeniería Genética. En no pocos casos, esos autores han perdido su empleo y prestigio.

Algunos casos sobresalientes son:

  • La bacteria transgénica para producir L Triptofano que combate el insomnio. Su uso causó el padecimiento agudo conocido como Sindrome de Eosinofilia Miálgica que afectó severamente entre 5,000 y 10,000 personas. Laboratorio Showa Denko
  • La bacteria transgénica Klebsiella planticola que inoculada al suelo incrementaría la producción de etanol dentro de los fermentadores que procesan los residuos agrícolas. La inoculación mató al cultivo testigo y modificó las poblaciones de microorganismos, alterando el proceso de reciclado de nutrimentos. Bayer
  • Tomate transgénico Flavr Savr que bloquearía el proceso de ablandamiento del fruto al madurar. Se encontró que su consumo se asoció, con hemorragia estomacal severa en 20% de las ratas experimentales. Calgene
  • Papas transgénicas (Dr. Arpad Pusztai). Transformada con lectina, toxina contra olaga de áfidos. Las ratas alimentadas con esa papa desarrollaron en sólo 10 dias, 39 diferencias en parámetros metabólicos, desarrollo de órganos y del sistema inmunológico comparados con el testigo. Instituto de Investigación Rowett en Aberdeen, Escocia.
  • Maíz transgénico NK603 Roundup Ready. Dr. Seralini. Experimento de dos años. Las ratas hembras desarrollaron tumores y los machos daños de hígado y riñones más frecuentes que los testigos. Monsanto
  • Soya transgénica Roundup Ready. Dra. Manuela Malatesta. Experimento de largo plazo con ratas. Alteraciones en las funciones del hígado y páncreas y en los testículos. Monsanto
  • Hay lista de más casos de investigación que son citados por el autor del libro.

 

A los doctores Pusztai, Seralini y Malatesta se les satanizó por sus evidencias que pusieron en duda la inocuidad de los alimentos transgénicos.

El autor del libro concluye que debe prohibirse el uso de cultivos transgénicos a nivel mundial, y usar otros sistemas sostenibles para producir alimentos como el de la Agroecología.