También preocupa el maíz... ¡y la salud!

Diana Saavedra y Adolfo Córdova

La autorización que hizo este año la Sagarpa a la empresa Monsanto para la siembra de maíz amarillo genéticamente modificado, resistente al herbicida glifosato, ha preocupado a científicos y ONGs.

Desde el punto de vista científico hay un riesgo real de movilidad que pone en riesgo la biodiversidad misma, además de que se han documentado riesgos para la salud humana, señala Elena Álvarez-Buylla investigadora del Instituto de Ecología de la UNAM.

“El glifosato, un agrotóxico asociado a los maíces y algodones transgénicos, produce daños como cáncer o malformaciones al nacer, hay datos experimentales en anfibios y pollos que lo demuestran y estos datos han sido asociados con el aumento de casos de estas malformaciones al nacer en Sudamérica, en todas las poblaciones que están viviendo cerca de las siembras transgénicas”, advierte.

Tanto las toxinas BT así como el glifosato se están acumulando en los cuerpos de agua de Estados Unidos y esto está comenzando a tener consecuencias en la flora, la fauna y a mediano plazo están apareciendo malezas, similares al amaranto, que está aumentando los costos de manejo por lo que ya hay agricultores que están demandando a Monsanto porque tienen que pagar más y no menos como se venía prometiendo.

Las investigadoras enfatizaron que los transgénicos no aumentan el rendimiento, pues no están adaptados a las condiciones climáticas y plagas de México, en tanto que hay variantes nativas que podrían utilizarse para cosechar el triple.

PIDEN RENUNCIA DE JUAN ELVIRA

Representantes de las coaliciones Sin Maíz no hay País y Red en Defensa del Maíz, que grupan a más de 650 organizaciones, solicitaron la renuncia del titular de la Semarnat, Juan Rafael Elvira, luego de que este declarara hace dos semanas que por lo menos 2 millones de hectáreas en México podrían utilizarse para sembrar “maíz con biotecnología”.

“Queremos expresar nuestro profundo enojo e indiginación con el Secretario ‘Monsanto’ de Recursos Naturales Juan Elvira al anunciar su disposición para sembrar maíz transgénico. (Su declaración) expresa una profunda ignorancia de la agricultura y el abasto de alimentos en México.

“Si el secretario no puede cuidar esta riqueza biológica de la que somos centro de origen, que renuncie”, denunció Víctor Suárez, director ejecutivo de la Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras de Productores del Campo, en una conferencia ofrecida afuera de la Semarnat el 16 de noviembre.

Cati Marielle del Grupo de Estudios Ambientales, reclamó en ese mismo espacio que las autoridades no tomen en cuenta sus argumentos técnica y  científicamente sustentados.

Siembras experimentales

De 2009 a la fecha se han recibido 110 solicitudes para la siembra de maíz transgénico en México en etapa experimental y 11 para programa piloto, lo que suma 121 solicitudes.

Hasta ahora se han otorgado 67 permisos para la siembra de este maíz en etapa experimental y un permiso, este año, para la siembra piloto, que es el paso previo a su autorización comercial.

Evidencia científica demuestra que los transgenes tienen una alta movilidad, a través del polen y de las semillas, de muchos kilómetros de distancia, es decir, no se pueden contener a una siembra que se aprueba en un sitio.

“El Gobierno mexicano ha violado sus propias leyes y las normativas internacionales, el Gobierno federal y en particular la Semarnat no tiene compromiso ni con el maíz ni con el ambiente, mucho menos con las comunidades indígenas y campesinas. Pedimos al secretario Elvira que si no puede que renuncie”.

La Semarnat respondió enun comunicado que a ellos no les corresponde otorgar permisos para la siembra de semillas transgénicas, que eso es competencia de la Sagarpa.

Sin embargo, el artículo 11 de la Ley de Bioseguridad y Oganismos Genéticamente Modificados, indica que la Semarnat tiene la facultad de suspender “los efectos de los permisos, cuando disponga de información científica y técnica de la que se deduzca que la actividad permitida supone riesgos superiores a los previstos, que puedan afectar negativamente al medio ambiente, a la diversidad biológica o a la salud humana o la sanidad animal, vegetal o acuícola”.
 

Publicado en: Verde: Ideas Sustentables