Sin maíz no hay país

"...el maíz debe considerarse como el alimento principal del pueblo,
como lo es también de la mayor parte de los animales domésticos (...)
El año en que falta la cosecha de maíz es de hambre y miseria".
Alejandro de Humboldt


El maíz (Zea mays) es la planta más domesticada y evolucionada del reino vegetal, esta gramínea, producto de la cultura, invención del habitante mesoamericano, planta que sin la intervención del hombre no existiría ni reproduciría, es producto de la imaginación y técnica aplicada al teocinte, el ancestro de donde proviene el maíz.

En torno de este vegetal se reproduce una cultura culinaria extensa, rica y diversa por sus sabores, tiene una importancia social y económica fundamental además de alimentaria pues es básica en la mesa para millones de habitantes de este país a los que suministra cantidades primordiales de nutrientes, sobre todo calorías y proteínas.

Sin embargo, en los últimos años con el ingreso forzado al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN)- la supuesta “modernización económica”-, nos llevo a entregar parte sustancial de nuestro mercado interno de granos básicos especialmente el maíz. En el presente año se importaron 7.6 millones de toneladas de maíz amarillo y 347 mil de maíz blanco, los mas grave de ello es que es maíz genéticamente modificado (transgenico) lo que traerá graves consecuencias para la salud, calidad, soberanía y seguridad alimentaria de la población, además de los problemas ambientales que causara la contaminación del maíz transgenico con las razas criollas mexicanas.

A medida que la agricultura globalizada avanza, devasta el tejido social, la comunidad rural, que no se reduce a la producción de alimentos sino que es el espacio de reproducción social y manifestación cultural para millones de mexicanos, no es viable depender de los designios del mercado o de potencias económicas, un país en estas circunstancias no tiene seguridad ni soberanía alimentaría, además de protección estratégica de los recursos naturales.

Para la investigadora del Instituto de Ecología (IE) María Elena Álvarez-Buylla, la contaminación de plantas originarias podría propiciar consecuencias negativas para planes futuros de mejoramiento de este importante cereal en el país y en el mundo. Y en caso de que se introduzcan transgenes de maíz bio-reactor a la cadena alimenticia nacional, que portan substancias como solventes, plásticos, químicos experimentales y fármacos (anticuagulantes, vacunas, entre otros) podría propiciar consecuencias negativas.

La Maestra María Elena Álvarez Buylla coordina un grupo de estudiantes y científicos de México, Estados Unidos y Holanda que han realizado estudios en la Sierra Norte de Oaxaca, en colectas efectuadas entre 2001 y 2004, cuyos resultados se publicarán en un artículo de investigación básica, que aparecerá en el próximo número de la revista especializada Molecular Ecology (MEC).Álvarez-Buylla agrega que las investigaciones realizadas coinciden lo que otros estudios ya habían mencionado: que el maíz se mueve rápido a través del polen y las semillas, vehículos de genes y transgenes; en los cereales que importa México –varios millones de toneladas de procedencia de Estados Unidos– y algunos de ellos tienen sustancias que podrían cancelar la posibilidad de seguir consumiéndolo.

Dada la dispersión del maíz genéticamente modificado, existe el riesgo biológico de que, eventualmente, lleguen a las variedades mexicanas y a la cadena de producción y consumo; los genes, una vez inoculados, producirían elementos que impedirían su ingesta, subrayó.

Por lo que es importante cubrir la necesidad de una ley que incentive a los casi dos millones de pequeños productores que resguardan las cerca de 60 razas criollas de esa planta, y las más de nueve mil colecciones, lo que le da a la nación la mayor diversidad cuantitativa en el planeta.

El grupo de la Maestra Álvarez-Buylla puntualiza que los criterios de bioseguridad para un país que es centro de origen y diversificación del maíz, y otras especies de plantas cultivadas como México, no pueden ser los mismos que los empleados en naciones que no tienen ese papel, y con sistemas agrícolas distintos.

Por lo que es urgente que en México exista de una política pública para salvaguardar, de forma activa, precautoria y preventiva, el maíz, alimento básico para el país, y para otros pueblos del orbe, advirtió, en conferencia de prensa, la investigadora del Instituto de Ecología (IE) María Elena Álvarez-Buylla.

FUENTES;

México sin una política pública para salvaguardar el maíz. Boletín UNAM.
TLCAN
Los antiguos mexicanos a través de sus crónicas y cantares, Miguel León Portilla